El Invierno del Bélgica

Prisioneros de la Antártica

Agosto 1897. Recluta Jan van Mirlo ve en “el Bélgica” del comandante de Gerlache la oportunidad para escaparse a 3 años de servicio militar obligatorio. ¿Pero el frío o las dificultades durante la expedición a la Antártica pesarán menos?

Desde el punto de vista del héroe popular Jan Van Mirlo el lector viaja con “el Bélgica” desde su partida de Amberes, las dificultades en el Polo Sur hasta lograr liberarse del hielo.

La segunda parte del libro desvela el lado científico de la expedición. A pesar de ser prisioneros del hielo, la tripulación no cesó a seguir anotando observaciones científicas. Regresaron con toneladas de diferentes muestras sobre el entonces desconocido y misterioso continente. ¿Cómo sobrevivió la tripulación durante los más de 2 meses de oscuridad en el mundo de hielo? Nadie había realizado una hazaña parecida. Con razón fueron recibidos en Bélgica como verdaderos héroes.

Una historia vivida sobre pasión y heroísmo. Con ilustraciones originales y un prólogo de Dixie Dansercoer, explorador belga reconocido mundialmente.

La expedición del navío “Bélgica” a la Antártica, liderada por Adrien de Gerlache, fue la primera con carácter totalmente científico. Entre la tripulación de la nave encontramos nombres como el explorador Roald Admundsen, el médico y fotógrafo Frederick Cook, el zoólogo y botánico rumano Emil Racovitja, entre varios otros.

En diciembre de 1897 arriban a Punta Arena para luego zarpar hacia el sur. Descubren y dan nombres a una zona geográfica que hoy es parte del Territorio Antártico chileno. Después de quedar atrapados en el hielo y pasar el invierno antártico, retorna a Punta Arenas, cuando el mundo ya los daba por muertos.

La primera parte del libro es un apasionante relato de uno de los tripulantes de la expedición, Jan van Mirlo, que llevó un diario de anotaciones durante el viaje. En él nos relata su experiencia desde su reclutamiento, un conato de motín, la navidad en el sur, las vivencias estando el buque atrapado e inmóvil por el hielo. Luego, y con gran detalle, nos cuenta de las “entretenciones” a bordo para pasar la oscuridad del día, la locura de algunos de los tripulantes, la muerte de un oficial por enfermedad y la añoranza de ver y sentir la luz del sol. El relato se acelera y tensiona cuando los expedicionarios empiezan a abrir un canal por el hielo, que es su única vía de escape de su prisión, pero ésta se cierra una y otra vez, pero gracias a la porfía y a la desesperación, logran salir navegando de aquellas aguas para retornar a Punta Arenas. De ahí, nuestro marino, nos entrega, con exquisitas anécdotas, el viaje de retorno y la entrada triunfal al puerto belga de Amberes, las grandes celebraciones y fiestas dadas en honor a este grupo de intrépidos que el mundo daba por desaparecidos.

La segunda parte de la publicación es un resumen de los descubrimientos científicos de la expedición en las áreas de la meteorología, zoología, biología y climatología. Fue tanta la cantidad de datos recopilados que sólo cincuenta años después del arribo del “Bélgica” a Amberes, se conocieron en su totalidad y que sirvieron como base para las grandes expediciones al continente helado de las décadas de 1950 y 1960.

La publicación trae material fotográfico original del viaje como también mapas de la ruta recorrida y de los lugares descubiertos.