Batalla de Valparaíso

28 de Marzo 1814

Piero Castagneto, reconocido autor porteño que ya nos sorprendió con el libro “Prat, Agente Secreto”, lo vuelve hacer rescatando uno de los combates épicos librados en la bahía de nuestro puerto principal.

El 28 de marzo de 1814 en la bahía de Valparaíso, Chile, se hacía sentir el eco de una lejana guerra. Dos buques británicos, la fragata HMS “Phoebe” y la corbeta HMS “Cherub”, se enfrentaban a la fragata norteamericana USS “Essex”, la que, bajo el mando del capitán David Porter, había ganado celebridad como corsario. La acción fue cruenta y estos nombres pasaron a la historia en sus respectivos países, incorporándose también por derecho propio, al rico acervo del pasado porteño.

Sin embargo, y pese al impacto que tuvo esta acción en un Chile que entonces luchaba por su independencia, ella ha caído en un olvido casi total. Revertirlo es el ejercicio de memoria que se propone este libro, donde se da una visión integrada, desde todos los puntos de vista y en su debido contexto, de una de las batallas más fieras a la vez que heroicas de la navegación a vela.

Por ser una acción que involucra a dos países de habla inglesa, esta edición está impresa en lengua castellana e inglesa.

La Batalla de Valparaíso es un hecho prácticamente desconocido para los chilenos, pero no para los habitantes de Estados Unidos de Norteamérica y menos para la Armada de ese país.

La historia que nos narra Piero Castagneto comienza con una descripción del momento político que vivía Chile en pleno período de la Reconquista y de los primeros contactos oficiales entre nuestro país y Estados Unidos, junto con la designación de Joel Robert Poinsett como agente especial del país del norte en el nuestro, en un momento en que se desata una guerra entre EE.UU e Inglaterra.

El texto nos entrega una exquisita descripción de las fragatas de la época y de su uso militar. Ese es el punto de partida para entrar en el capítulo en que el Gobierno norteamericano envía a la fragata USS Essex a efectuar labores de corso en aguas del Pacífico, hostigando de esta manera el comercio británico y la industria ballenera. Recorre desde el Estrecho de Magallanes hasta las Islas Marquesas en la Polinesia francesa, pasando por las Islas Galápagos y el puerto de Tumbes en Perú. El gobierno de su majestad británica, el Rey Jorge III, no se iba a quedar de brazos cruzados, por lo que envía a una serie de navíos en persecución de la nave norteamericana con el objetivo de darle caza.

El día 3 de enero de 1814 la USS Essex fondea en el puerto de Valparaíso, siendo recibida por el gobernador Francisco de la Lastra y el 7 de ese mes, el capitán de la fragata ofrece una recepción bordo de su nave. El 8 de febrero, y para la sorpresa de todos, a las 08:00 horas entraron en la bahía dos buques de la Real Armada Británica, la HMS Cherub y la HMS Phoebe, los perseguidores de los norteamericanos. Al estar en aguas neutrales, ambas fuerzas navales se comportan como lo dictaban las costumbres de esa época, distención de las tripulaciones en tierra y un caballeresco trato entre oficiales al ser invitados a las numerosas actividades sociales que se desarrollaron en el puerto chileno, en particular entre los comandantes.

Todas las mañanas los buques se saludaban y vía bocinas se preguntaban mutuamente por la salud de los respectivos comandantes. Por las noches los norteamericanos entonaban “Yankee Doodle”, mientras que los británicos respondían con “God save the King”.

Pero en la mañana del 28 de marzo de 1814, la fragata Essex intenta escabullirse de sus perseguidores, lo cual estaba a punto de lograr cuando una fuerte ráfaga de viento rompe parte del mástil frustrando así los planes. Los ingleses rápidamente levan anclas y entraban combate frente a lo que hoy es la Caleta Portales.

EL resultado es favorable a los ingleses que logran capturar la fragata norteamericana, con un saldo de 58 muertos, los que hoy descansan en el cementerio de Valparaíso y son honrados cada vez que un buque de la US Navy visita el puerto.

Como recordatorio permanente de aquel combate, el pueblo de Porterville, Indiana, cambia de nombre por Valparaíso y desde entonces que existe una nave con el nombre de USS Essex en servicio en la Armada de los Estados Unidos.